Enlil y Enki

tablillas Sumerias

De entre las principales divinidades sumerias destacan cuatro: An, Enlil, Enki y Ninhursag. An es el dios que encabeza el panteón sumerio. En sumerio An significa “cielo” y denomina tanto al cielo físico como también al cielo divinizado.

An posee dos hijos principales: Enlil y una segunda divinidad subordinada a su hermano mayor, Enki. En sumerio el término monosilábico “en” significa “señor”, el vocablo “lil” significa “aire” y “ki” significa “tierra”.

De este modo Enlil y Enki corresponden al señor de los aires y al señor de la tierra respectivamente.

Enki y Enlil
Enki y Enlil

Un problema que se deriva del panteón sumerio formado por estas cuatro divinidades principales; es es que el comentario etimológico de los nombres de los dioses no se corresponde con sus atributos; presentando una contradicción. Así pues, Enki “señor de las tierras” no rige en el suelo sólido sino en las aguas.

Esta paradoja entre la etimología y sus atributos es sólo aparente ya que en el territorio sumerio; en el delta de los ríos, no hay tierra firme sino una mezcla de agua dulce, lodo y restos de cañas y juncales muy apretados; que forman canales y constituyen un terreno muy fértil, con mucha fauna y apto para la vida.

Este suelo se denomina en sumerio “edena”, que se traduce por Edén; pero que a diferencia de la concepción bíblica éste no significa “jardín” o “paraíso” sino “tierra plana”; sin montañas, donde se puede cultivar.

Con estas tres divinidades citadas vemos que el panteón sumerio está constituïdo por un dios supremo, el dios de los cielos (An); un dios mediador, el del aire (Enlil) que comunica a través de los soplos las decisiones del dios del cielo al dios de la tierra; y finalmente, el dios de la tierra (Enki).

dioses
dioses

Ninhursag es una divinidad femenina, su nombre significa “señora de las montañas”; y éste es sólo uno de los múltiples nombres que recibe la diosa madre primigenia; ya que muchos de los nombres de divinidades femeninas sumerias no son más que manifestaciones de esta divinidad primordial.

Se cree que en época prehistórica Ninhursag debía ser la primera divinidad del panteón por distintas razones. En la versión de época prehistórica se insiste en una primacía de la divinidad femenina; que ya no sólo es esposa sino también madre del dios del cielo, An.

Mientras que en época ya histórica la versión que predomina es que An tiene a Enlil y a Enki como descendientes de su unión con Ninhursag; por lo que ella es considerada esposa de An y madre de Enlil y Enki.

Ninhursag
Ninhursag

Cabe delimitar primero el ámbito geográfico de la antigua Mesopotamia. Éste correspondía a los territorios actuales del sur de Iraq, el sur-oeste de Irán, Síria y la península de Anatolia en Turquía.

Dominaba básicamente el delta de los ríos Tigris y Eufrates; la zona entre los dos ríos y el territorio fértil que se extiende en ambas riberas hasta llegar a los montes Tauro y Zagros. Es por esta geografía particular que los griegos nombraron a esta región con el término “Mesopotamia”, que significa “entre ríos”

Pese a las discusiones entre egiptólogos y sumerólogos, parece ser que la escritura se desarrolló cien años antes en Sumer que en Egipto. Los primeros textos son mayormente económicos; destinados en gran medida a inmortalizar transacciones comerciales; aunque también se han hallado una serie de textos mitológicos en los cuales se exponen los relatos cosmogónicos y las hazañas de los dioses principales.

Mapa de Mesopotamia
Mapa de Mesopotamia

Lamentablemente las tablillas de este primer período “arcaico” sumerio estan en muy mal estado, tanto el texto como la imagen que lo acompañaba, y aunque puedan ser traducidas parcialmente aún hay serias discusiones entre los expertos sobre algunas estructuras gramaticales esenciales.

No obstante, los textos del período más “clásico” sí pueden ser descifrados e interpretados con cierta claridad y nos ofrecen una buena visión del imaginario cosmológico y cultural sumerio.

Estos primeros textos de la Historia se elaboran con los llamados sello-cilindro, pequeños cilindros de 3 cm de alto por medio centímetro de grosor en cuyo perímetro se presentan unos relieves de motivos en negativo.

sello de rodillo sumerio
sello de rodillo sumerio

La función de estos motivos es que al hacer rodar el cilindro por encima de una tablilla de arcilla húmeda éste va dejando la marca de los relieves en positivo.

Estos sellos-cilindro eran principalmente de posesión real para marcar distintos documentos. Los motivos, la mayoría de las veces, representaban escenas protagonizadas por héroes y divinidades.

El problema es que el carácter elíptico de las imágenes dificulta la interpretación y solamente dos divinidades són fácilmente reconocibles e identificables por sus atributos iconográficos.

Dios enki en el sello de Adda
Dios enki en el sello de Adda

Una de ellas es Enki, el dios de la arquitectura, que es representado con dos líneas saliendo de su espalda. Esas líneas simbolizan los trazados de los ríos Tigris y Eufrates. Enki es asimismo una de las cuatro principales divinidades del panteón sumerio

Enki o Enkil (en sumerio: dEN.KI) era un dios de la mitología sumeria, posteriormente conocido como Ea y así conocido en las mitologías acadia y babilónica. Significa El señor de la tierra, era hermanastro del dios Enlil, e hijo de An. Según los sumerios (y acadios), Enki era hijo de Anu, dios del cielo.

También considerado hijo de Nammu, diosa madre primordial que dio a luz a los cielos y la Tierra. Su esposa  era Ninhursag, y entre sus hijos se cuentan Asarluhi, Enbilulu y el famoso Marduk.

Se le asocia con el mundo acuático y reina en el Apsu, un lugar situado en las profundidades de la tierra, donde fluyen “las aguas primordiales”.

En las representaciones sumerias y mesopotámicas, Enki aparece como un dios con barba que suele llevar un tocado con una especie de cuernos y viste con una túnica larga. De sus hombros a  veces salen dos corrientes de agua que se interpretan como los ríos Éufrates y Tigris, ya que según la tradición ambos ríos nacieron del semen de Enki.

En el sello de Adda, conservado en el Museo Británico de Londres, Enki aparece vestido con una falda de volantes y un sombrero en forma de cono, mientras que dos corrientes de agua con peces fluyen de sus hombros y un águila se posa en su brazo derecho.

Enki y Ninhursag
Enki y Ninhursag

Sus animales son un pez y una cabra y ambos simbolizaban la fertilidad. También se le asocia con la tortuga. En el poema de Ninurta y la Tortuga, Enki moldea una tortuga de barro para que ayude a Ninurta a encontrar la tablilla que debe regir el futuro de la humanidad y que previamente había sido robado por el Anzu.

La mitología sumeria es, sin lugar a dudas, una de las más ancestrales, apasionantes y misteriosas del mundo. Tal fue su importancia que influyó en toda la mitología mesopotámica, sobreviviendo en los mitos y creencias de Hurritas, Acadios, Babilonios, Asirios y otras civilizaciones.

De hecho los dioses sumerios, acadios y babilonios eran los mismos, a excepción del supremo de estos últimos. De entre todos ellos, uno de los más destacados fue Enlil, dios del cielo, el viento, las tempestades y la respiración.

Los sumerios imaginaban el universo como una cúpula cerrada rodeada por un mar de agua salada. Por debajo de la capa terrestre, que formaba la base de la cúpula, existía un inframundo y un océano de agua dulce llamado Kur.

El firmamento de la cúpula estaba regido por el dios An y la tierra, a su vez, por Ki. Enlil, era hijo de An y de Ki, a quienes separó al nacer, provocando con ello la separación física del cielo y la tierra.

dioses sumerios
dioses sumerios

En el poema sumerio conocido como Creación de la Azada se cuenta cómo, tras separar el cielo de la tierra, Enlil creó la azada, golpeó el suelo con ella y de la brecha abierta en la tierra brotaron los hombres

Enlil, dios sumerio del aire, rey de los dioses en Mesopotamia. Enlil (también conocido como Ellil y Nunamnir) era el dios sumerio del aire en el Panteón mesopotámico , pero era más poderoso que cualquier otra deidad elemental y, finalmente, fue adorado como Rey de los Dioses.

Era el hijo del dios de los cielos Anu (también conocido como An) y, junto con Anu y Enki (dios de la sabiduría), formó una tríada que gobernaba los cielos, la tierra y el inframundo o, alternativamente, el universo, el cielo y Atmósfera, y tierra.

Después de Anu, Enlil era el más poderoso de los dioses mesopotámicos, guardián de las Tablas del Destino que contenía los destinos de los dioses y la humanidad, y consideraba una fuerza imparable cuyas decisiones no podían ser cuestionadas.

Enlil
Enlil

La ciudad de Nippur era la sede central de la adoración de Enlil en el templo conocido como ‘la Casa de la Montaña’, pero también fue honrado en Babilonia y otras ciudades.

En algunas inscripciones se le menciona como “Padre de la gente de cabeza negra” (los sumerios ) y “Padre de los dioses”, pero otros textos antiguos dejan claro que Enki concibió la creación de seres humanos y que los dioses nacieron de Anu. y Uras (Cielo y Tierra) o, según el babilonio Enuma Elish , de Apsu y Tiamat (Agua dulce y salada) o sus hijos Anshar y Kishar (también Cielo y Tierra).

Las cualidades más importantes de Enlil (y algunas de las de Enki) fueron absorbidas por Marduk, quien luego se convirtió en el rey de los dioses no solo para los babilonios sino también como el hijo de Assur , de los asirios.

Desde el Período Dinástico Temprano hasta el reinado de Hammurabi, Enlil fue adorado en su templo en Nippur, el sitio religioso más importante en el sur de Mesopotamia, además de Eridu (asociado con Enki).

Enlil
Enlil

Según el erudito Jeremy Black, Enlil era tan poderoso e imponente que “los otros dioses ni siquiera podrían ver su esplendor”.En los relatos literarios y religiosos se ofrece una versión autoritaria de Enlil. No quería ser un dios como cualquier otro, sino que pretendía convertirse en un dios todopoderoso por encima de los demás. El dios Enki guiaba a los humanos como un padre protector, pero Enlil los consideraba un peligro, pues temía que algún día se rebelaran contra los dioses.

No se conformaba con imponer su poder absoluto en un territorio sino que aspiraba a gobernar todas las tierras. Algunos de sus enemigos se enfrentaron abiertamente con él, pero logró vencer sobre todos ellos porque se apropió de un gran tesoro, las conocidas “Tablillas del destino” o “Tablas ME”. En este documento había una información muy importante sobre cuestiones de gran valor estratégico, como las rutas de navegación, los mapas estelares o las mejores tácticas para la guerra.

Cuando Enlil se apoderó de las tablas consideró que ya podía gobernar el mundo entero.

Algunos estudiosos de los textos sumerios sostienen que la figura de Yahvé del Antiguo Testamento se inspira en el dios Enlil. En este sentido, se han encontrado semejanzas importantes entre los textos sumerios y babilonios y el libro del Génesis.

Cosmologia Sumeria
Cosmologia Sumeria

 

Se han descrito ya dos tipos distintos y posibles para explicar la cosmogonía sumeria. El primero guardaba la primacía para An, el dios del cielo, y fue el mito predominante y fijado en tiempos ya históricos.

El segundo en el cual Ninhursag es madre autónoma y primordial como Gea, es el mito que predominaba en tiempos prehistóricos, y, finalmente, hay un tercer mito de creación, menos conocido pero propio del mundo sumerio, dónde el protagonista es el dios Enki.

Mientras que en la concepción griega, romana y bíblica se imagina un universo primigenio incontaminado y puro en el cual no se ha ejercido ninguna acción humana ni manufacturada, donde no se tiene que trabajar ni hacer rendir el hábitat, donde no faltan alimentos y no existen las enfermedades hasta que se rompe esta armonía original por la primera acción incorrecta del hombre.

En la mitologia sumeria, por el contrario, existen mitos que afirman que el mundo originario es un espacio incompleto, infértil y en absoluto adecuado para la vida.

Es un espacio negativo que espera y precisa la acción de los hombres guiados por el dios Enki para optimizarse. El Edén, entendido como paraíso, se conquista en Sumeria a través de la técnica ;que permite revertir el caos inicial a partir de una serie de intervenciones muy profundas y convertirlo en un espacio ideal.

enki y los arboles del conocimiento y de la vida
enki y los arboles del conocimiento y de la vida

Los mitos que sustentan esta peculiar visión del origen mantienen también que al principio existía la Uru-Ul, que significa la “ciudad primigenia”. Éste es el nombre que recibe el mundo original caótico después que Enki lo hubiera transformado y adaptado para la vida.

Algunos mitos presentan al dios Enki, este dios activo que guía y protege a los hombres, como hijo de una diosa primordial que no es Ninhursag sino Nammu, Apsu o Agarin.

Enki o Nudimmud (uno de sus epítetos más usados, algo así como “hacedor”) es el dios de la sabiduría, señor de la magia, la construcción, las artes, el diseño y la creación.

Hay toda una serie de mitos en Mesopotamia en los que Enki desempeña un papel predominante. Uno de los más famosos de ellos es el Enuma Elish, mito babilónico de la creación.

En el mito, Enki es uno de los hijos de Apsu y Tiamat, personificaciones del agua dulce y el agua salada respectivamente.

De estas aguas originales Enki modela a los hombres que seran depositados también dentro del vientre de su madre y nueve meses más tarde dará a luz a los primeros seres humanos primordiales.

Los especialistas y eruditos perciben actualmente que los registros bíblicos de Creación, de Adán y Eva, del Jardín del Edén, del Diluvio o de la Torre de Babel dependían de escritos compuestos siglos antes en Mesopotamia, en particular compuestos por sumerios.

Una tradición sumeria representa a Enki como el fundador de Eridu , posiblemente la primera ciudad de Mesopotamia, estableciendo así el comienzo de la vida en la Tierra. El sitio espiritual de Eridu ha sido comparado con el concepto judeocristiano del Jardín del Edén .

ENKI Y ENLIL
ENKI Y ENLIL

Hay un poema denominado “Enki y Ninhursag” en el que se describe la paradisíaca tierra de Dilmún, que se parece bastante a nuestra imagen del Edén. El Dilmún, donde vivían Enki y Ninhursag, era la tierra pura, limpia y brillante de la vida, jardín de los Grandes Dioses y paraíso terrenal, donde no hay ni enfermedad ni muerte:

Una tierra virginal y prístina,
donde los leones no matan,
los lobos no se llevan a los corderos,
los cerdos no saben que los granos son para comer.

Además de sus contribuciones a la creación, Enki se destaca por sus artesanías y artes divinas que representan la espiritualidad. Se dice que vino a la Tierra para compartir el conocimiento de la otra vida con los humanos.

En la cultura sumeria, Enki está fuertemente conectado con los conceptos de fertilidad y creación. Esto a menudo está representado por el agua. Imágenes antiguas de Enki muestran ríos que fluyen de sus hombros masculinos.

Se cree que los ríos representados son los ríos Éufrates y Tigris que fluyen a través de Mesopotamia y significan su regalo de fertilidad a la tierra. Según la leyenda, los ríos se formaron a partir de su semen, lo que respalda aún más sus lazos con el concepto de fertilidad. Además, otros símbolos asociados con Enki son la cabra y el pez, que también significan fertilidad o fertilidad.

Enlil el dios del cielo
Enlil el dios del cielo

Enlil hijo de Anu, era conocido como el dios del cielo, según los textos Sumerios era uno de los dioses de Mesopotamia que podía crear y destruir, también conocido como dios del aire, las tempestades y la respiración, además de eso este dios tenía en su poder las tablas del destino, donde se revelaba el destino de todo lo existente.

En los relatos literarios y religiosos se ofrece una versión autoritaria de Enlil. No quería ser un dios como cualquier otro, sino que pretendía convertirse en un dios todopoderoso por encima de los demás.

El dios Enki guiaba a los humanos como un padre protector, pero Enlil los consideraba un peligro, pues temía que algún día se rebelaran contra los dioses.

No se conformaba con imponer su poder absoluto en un territorio sino que aspiraba a gobernar todas las tierras. Algunos de sus enemigos se enfrentaron abiertamente con él, pero logró vencer sobre todos ellos porque se apropió de un gran tesoro, las conocidas “Tablillas del destino” o “Tablas ME”.

En este documento había una información muy importante sobre cuestiones de gran valor estratégico, como las rutas de navegación, los mapas estelares o las mejores tácticas para la guerra.

Cuando Enlil se apoderó de las tablas consideró que ya podía gobernar el mundo entero.

arca sumeria
arca sumeria

Para comprender la importancia que toma Enki como creador y protector de los hombres nos remitimos al mito sumerio más célebre y rico, conocido por su reintrepretación en la Biblia: el mito del diluvio universal. Este mito cuenta como el dios Enki salvó a la humanidad.

En El atrahasis (c. Siglo XVII aC), los dioses ancianos viven una vida de ocio mientras obligan a los dioses más jóvenes a hacer todo el trabajo para mantener el universo.

Los dioses más jóvenes no tienen tiempo para sí mismos, por lo que Enki propone que creen criaturas menores que trabajarán para ellos.Esta raza de humanos se multiplicó rápidamente, y Enlil, jefe de los dioses, se irritó por el mucho ruido que hacían los humanos.

La procreación y consecuente multiplicación de los seres humanos sobre la faz de la tierra molestaba, por el ruido que provocaban; al dios An que vivía en los cielos.

Éste que era un dios ocioso, pasaba el tiempo durmiendo y era repetidamente despertado por el ruido de los hombres de la tierra. Ante esta situación enojosa An, que es un dios poco reflexivo, decide eliminar la humanidad enviando a la tierra una serie de calamidades.

enki
enki

Enki les advertía a los hombres de lo que les iba a acontecer y les indicaba como salvar cada una de las situaciones. Finalmente An descubre a Enki y decide enviar una última y fulminante calamidad.

Finalmente, Enlil decide exterminar de una vez por todas a la humanidad con una gran inundación. Enki es incapaz de detener los planes de Enlil, por lo que decide bajar a la tierra para salvar al menos a un hombre bueno; Upnapiskin (Atrahasis) es el Noé sumerio. Enki ordena a Upnapiskin construir un arca para poder escapar a la cólera de Enlil.

El resto de la raza humana, no obstante, es destruida. Enlil sugiere entonces que el ser humano sea creado de nuevo, aunque las nuevas criaturas humanas serán menos fértiles; su vida será más corta y serán más vulnerables que sus predecesores.

Así pues, Enki crea al hombre, lo salva, habilita el primer espacio urbano ideal para la vida; y es el que finalmente enseña a los hombres el arma definitiva para poder protegerse de los actos del cielo y de las divinidades; les enseña las técnicas constructivas que permiten delimitar un territorio, organizarlo, estructurarlo, protegerse y crear una morada, un techo, un cobijo para esconderse ocasionalmente

En los mitos ya mencionados, podría decirse que Enki es descrito como un dios sabio y benévolo que cuidaba de la humanidad.

dios enki Pedro Azara

https://www.ancient-origins.es/noticias-general-mitos-leyendas-asia/el-temible-enlil-se%C3%B1or-viento-las-tormentas-la-mitolog%C3%AD-sumeria-003456

https://www.upf.edu/documents/3192920/3203159/arteymito_culturascosmologicas_mesopotamia.pdf/750621ac-d049-43c1-99ee-0e994b7f50c5