La existencia de algún tipo de conexión entre el Cielo y la Tierra entra dentro de este tipo de mito y en la Biblia lo simboliza la escalera de Jacob.
El Génesis nos relata la huida de Jacob tras su enfrentamiento con su hermano Esaú. Rendido se echó a dormir con la cabeza apoyada en una piedra. En su sueño vio una escalera por la que subían y bajaban los ángeles. En lo alto estaba Dios que le hizo una serie de promesas.
La escalera de Jacob es la conexión entre el Cielo y la Tierra, y simboliza la esperanza de los humanos de alcanzar el paraíso eterno subiendo por ella. Y así la vemos plasmada en multitud de obras de arte. En otros contextos menos religiosos representa el ascenso, el progreso y el paso de la oscuridad a la luz, de lo material hacia lo espiritual y también de la ignorancia al conocimiento.
Esta Escalera Mística, que vio Jacob en su visión, y que iba de la tierra al cielo, estaba ampliamente difundida entre las religiones de la antigüedad, donde siempre se la suponía constituida de siete tramos o escalones
Encontramos estos puentes entre el Cielo y la Tierra en otras religiones y culturas. Por ejemplo en Persia, la religión de Mitra hablaba de los siete peldaños de una escalera que había que subir para alcanzar la perfección o las chacras de las religiones orientales por las que asciende la energía vital. Incluso en los mitos escandinavos se habla de un árbol por el que deben trepar los iniciados.

